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Consejo de mecánico

No se calienta, pero… ¿y si puede ir algo más desahogado?

De todos es conocido el más que famoso tema sobre la temperatura de motor en los ochocientos cincuenta. Ya en la época se criticaban en este aspecto, pues el comentario más generalizado era que estaban construidos con un sistema de refrigeración, sin duda, justo.
Las versiones más deportivas no iban a ser una excepción. Y es que, aunque se intente mantener el circuito de refrigeración y todo lo demás en el mejor estado, lo normal es que, cuando vamos conduciéndolos, un ojo se dedique a la aguja de la temperatura y el otro a todo lo demás, como quien dice. Sí, esto le ocurre, en mayor o menor medida, a casi cualquier usuario de un SEAT de estos.
Refiriéndonos a la actualidad, es cierto que hay coches que no tienden a calentarse en ninguna ocasión (sobre todo mirando más al norte de la península), pero los demás tienen sus periodos. Aparte de que el circuito de líquido anticongelante esté en perfectas condiciones, la puesta a punto en su sitio y el motor en un estado general bueno, la temperatura de estos coches depende, fundamentalmente, de tres aspectos importantes. Primero, lo que se dice coloquialmente como “el zapato que se le dé”. El segundo, esas subidas prolongadas que parece que no vayan a acabarse. Y, tercero y absolutamente diferencial, la temperatura exterior que haga.

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En cualquier caso, en general, a casi todos nos gustaría que ese sistema de refrigeración fuera, digamos, algo más capaz, con más margen para aguantar sin que se suba la temperatura más de lo deseado en toda circunstancia, como pueden ser esas ascensiones largas con temperaturas exteriores medias o altas. Y sobre eso, precisamente, vamos a tratar ahora. Obviando temas relacionados con la originalidad del vehículo, o si es necesario o deja de serlo, o más o menos oportuno, hablemos de las soluciones más comunes que se dan a este “problema” de temperaturas de funcionamiento que, en cualquier caso y como poco, suponen una mejora en lo que se refiere al funcionamiento general del coche en toda circunstancia, pues aumentan la capacidad de refrigeración, lo que quiere decir que, en muchos casos, en vez de que el circuito esté trabajando al 100 por 100 de su capacidad, le baste con menos, teniendo un margen o plus de reserva.
Ya en la época se ponían radiadores auxiliares, electro-ventiladores, se cambiaba de sentido el ventilador y el canalizador de salida de aire y otros ingenios, como poner radiador principal delantero, sin duda lo más eficaz, pero más costoso, por lo que, en la práctica totalidad de los casos, esto último solo se hacía para competir.
Desde hace bastantes de años, en nuestro Club, algunos de los socios han instalado en su Spider un radiador auxiliar delantero, fino y grande, tumbado por delante de la ballesta, en paralelo con el circuito de calefacción, obteniendo unos resultados francamente buenos y, podríamos decir, definitivos, pues en la mayor parte de los casos el coche no experimenta subidas de temperatura en ninguna circunstancia, por adversa que sea en temperatura o uso. Asimismo, hablando del modelo Spider aún, también se han montado una pareja de radiadores de calefacción pequeños en la parte delantera de cada paso de rueda, conectados también en paralelo con el circuito de calefacción y obteniendo su corriente de aire por medio de las aperturas del claxon que hay por debajo de los pilotos de intermitencia delanteros. Además, en algunos casos se les han puesto sus correspondientes electro-ventiladores para que sean más eficientes, o se han agrandado esas aperturas para un mayor flujo de aire, obteniendo aún mejor resultado de refrigeración. En todos estos ejemplos, la instalación se ha visto acompañada con su correspondiente llave de corte de circuito, con el objetivo de que en invierno se pueda tener la temperatura suficiente como para que la calefacción pueda ser efectiva. Si recopilamos comentarios de propios y extraños, más o menos podemos reducirlos en dos: por un lado, los sistemas funcionan perfectamente y, por otro, el primer montaje (por delante de la ballesta) es, estéticamente, discutible, mientras que el segundo (hueco del paso de rueda delantero) es inapreciable a simple vista.
En el caso del Coupé (también en el Spider), en sus dos versiones, aparte de algunos casos que ya habían montado alguna solución, en estos dos o tres últimos años se viene realizando una mejora por parte de algunos socios que está dando unos resultados extraordinarios, a la vez que, estéticamente, no representa ningún cambio a la vista habitual del coche. Se trata de instalar, en paralelo al circuito de calefacción, un radiador auxiliar, concretamente el de calefacción de Renault 12. El hecho de que sea justamente este radiador es, simplemente, porque se aloja perfectamente por delante de la barra estabilizadora trasera. Veamos más detalladamente este montaje.
Para empezar, es absolutamente recomendable tener el sistema de refrigeración en un funcionamiento óptimo antes de mejorarlo con el radiador auxiliar, no montarlo para paliar problemas de calentamiento previos.
En primer lugar, vamos a hacer la lista de la compra. El material que se necesita no es mucho, ni tampoco caro. Aunque se puede montar de otras formas y cambiando algunos elementos, lo normal sería lo siguiente:

  • Radiador de calefacción de Renault 12.
  • Manguitos de similar medida a los de la calefacción del auto.
  • Dos llaves de corte de fontanería de media pulgada.
  • Abrazaderas y bridas varias.
  • Pletinas de aluminio o hierro para realizar los soportes de cogida.
  • Malla metálica para protección.
  • Pequeño material de fontanería.

El radiador ideal, como se ha comentado, es el de Renault 12. Este se puede encontrar usado y, desde hace poco tiempo, también nuevo de reproducción, siendo algo más ancho que el de origen. Básicamente tiene dos tubos entre las lamas de refrigeración, con dos entradas simples y una salida con un único colector de plástico. Los manguitos, de la misma sección que tienen los de calefacción, pueden comprarse en cualquier repuesto. Una referencia que va perfectamente es Cautex 015005, haciendo falta dos unidades. Las llaves de corte de fontanería deberían ser dos, aunque se puede montar solo una. El hecho de utilizar una es para anular el circuito auxiliar cuando no es verano o no hace calor, pero si se ponen dos (una a la entrada y otro en la salida del radiador auxiliar) ganamos un par de cosas, esto es, por un lado, si cualquier chinazo o golpe en el radiador hace que este pierda líquido, cerrando las llaves podríamos continuar nuestro viaje sin problema y, por otro lado, si en algún momento hemos de desmontarlo, basta con cerrar las dos llaves y no sería necesario sustituir todo el refrigerante del circuito.
Seguimos. Las pletinas de sujeción (dos) abrazan al radiador en sus extremos y van mecanizadas para sujetarse con uno de los tornillos de cada soporte de la barra estabilizadora trasera, justo por delante (sentido de marcha). Ahora conviene matizar que el radiador se puede conectar, entre otras, de dos formas distintas:

  • La primera es montar el radiador tal y como viene. Así, cortando el manguito de calefacción que sale de la caja del termostato, a la altura del depósito de gasolina, pondríamos una “T” de fontanería, de manera que mantenemos el circuito hacia el radiador de calefacción y damos paso al auxiliar. Ahí, conectamos un trozo de manguito por la parte derecha (según sentido de marcha), intercalando otra “T” para que dé anticongelante por los dos tubos de entrada de nuestro radiador auxiliar. Por el otro lado (el izquierdo), sacamos un manguito del radiador auxiliar por su salida de plástico, para llevarlo a una llave de corte y, después de esta, pasar otro manguito por encima del depósito de gasolina hasta el manguito de retorno del radiador de calefacción, donde pondremos otra “T” para conectarlo, manteniendo el circuito de calefacción en paralelo. De esta forma, el líquido entra por las dos entradas y sale por el colector de plástico al otro lado.
    Se puede observar que en este primer caso solo se ha montado una llave de corte. La razón es que, al tener que poner una “T” para dar caudal a los dos tubos de entrada del radiador auxiliar, el espacio que queda en la parte derecha es muy reducido, por lo que es complicado (aunque posible) poner esa llave de corte.
  • La segunda consiste en mecanizar el radiador auxiliar previamente. En primer lugar, quitamos el colector de plástico de nuestro radiador, cortando lo justo las dos salidas del radiador por ese lado, quitamos algunas láminas de refrigeración y puenteamos esas salidas con un tubo en arco. Por el otro lado, donde están las dos entradas, mecanizamos una de ellas para la entrada de anticongelante y, la otra, se prolonga con un tubo para llevar la salida justo al otro lado. Así, el circuito gana un tubo exterior y el recorrido del líquido sería, digamos, en serpentín. También ganamos que es mucho más fácil que no quede aire en el radiador. Después, al igual que en el primer caso, conectamos por el lado derecho, mediante una “T” instalada en el manguito de la salida del termostato, lo llevamos a una llave de corte y, de ahí, a la entrada del radiador (todo esto por lado derecho, sentido de marcha). Seguimos conectando un manguito por el lado izquierdo (al final del tubo añadido) hacia otra llave de corte y, después, llevamos el manguito desde esta llave por encima del depósito de gasolina hacia otra “T” instalada en el manguito de retorno del radiador de calefacción. En este caso, el espacio que queda en el lado derecho permite de forma más espaciosa la colocación de la llave de corte. Es recomendable poner soportes para que las llaves de corte no vayan suspendidas, sino sujetas.

Desde luego, hay otras formas de instalarlo, por supuesto, pero estas son las que algunos socios hemos instalado y su funcionamiento es muy bueno, siendo todo reversible en cualquier momento. En ambos casos, la malla metálica envolverá al radiador antes de su montaje, proporcionándole protección.

A modo de resumen y, como se ha comentado, sin querer entrar en debates sobre la necesidad del montaje, mantenimiento de la originalidad y otros, el hecho de que el sistema de refrigeración en estos coches sea, cuando menos, justo, lleva a intentar ampliar el circuito o mejorarlo, obteniendo resultados muy buenos que redundan en la eliminación de problemas de temperatura en circunstancias límite, como pueden ser las temperaturas exteriores altas o el uso en carreteras, tipo autovías, en las que hay que exigir al coche unas prestaciones mantenidas, sobre todo, en subidas prolongadas. Por supuesto, en esto es muy importante dónde se viva, pues el clima no es el mismo y las temperaturas, como se ha dicho, son fundamentales para el comportamiento de nuestros coches.

Por último, si algún socio tiene alguna duda en referencia al montaje o en la localización de elementos que intervienen (por ejemplo, el radiador auxiliar), podéis consultarnos en cualquier momento.

Pedro J. Ruiz

A vueltas con la polea, por Pepe García.

Ha llegado el momento en el cual aparecen los calentamientos.
Uno de los primeros remedios o intentos de minimizar estos problemas, es el cambio de la polea de la bomba de agua, con la intención de producir más aire y así conseguir enfriar el radiador, cosa que si ocurre, si bien no se consigue lo mismo con el motor. Esta solución, no siempre es efectiva ni en todos los coches ni en todas las circunstancias.
Aquí voy a tratar de explicar el porqué y como habría que hacer esa mejora en cada uno de nuestros modelos, pues aunque parezca mentira, los motores de nuestros coches se diseñaron por técnicos y mecánicos probadores y conocedores tanto de las leyes físicas como de las limitaciones mecánicas de la época.
Todas las bombas de agua centrifugas tienen una curva de funcionamiento en la cual y dependiendo de las rpm de giro tienen mejor o peor rendimiento, y un número determinado de ellas a partir del cual pierden bastante eficacia, esto es debido al fenómeno de la cavitación. Por este motivo, en cada motor y dependiendo de sus rpm máximas y las ideales de funcionamiento, se opta por montar un diámetro de polea u otro, con el fin de buscar el máximo de amplitud en esa curva.
Por estos motivos de carácter constructivo, las bombas pierden gran parte de eficacia a partir de las 4000 rpm. Por ello, motores que con facilidad giran hasta 6500/6800 rpm, como son los 903, monten poleas grandes (170mm), con el fin de mantener la bomba girando dentro de la curva de máximo rendimiento; mientras que motores con casi 1000 rpm menos, como son los 843cc se monte una polea mas pequeña(150mm). Por tanto, reducir más el diámetro de polea y montar 120 o 130 mm, solo produce más ruido, hacer que trabaje fuera de curva y reducir la vida útil de la bomba.


Adjunto esquema para que veáis la relación entre rpm del motor, alternador y la bomba del agua en las 2 medidas de polea que montan de origen los 2 motores.

De estos datos deducimos que el optimo para nuestros motores estaría en torno de las 3500/4000rpm para los 843 cc y 4500/5000 en los 903cc. No habiendo problema alguno en subir por encima momentáneamente.
Montar poleas mas pequeñas en ambos modelos si conseguiría más caudal de aire, pero sobrepasaríamos ese punto optimo de funcionamiento de la bomba.
Consejo final, mantener las poleas originales.

piezas

Uno de los nuestros

1.- ¿DESDE CUANDO CONOCES LA EXISTENCIA DEL CLUB?

Conozco la existencia de Club desde el año 2016. Fué de forma casual buscando recambios para mi Spider. Contacté con el club a través de la página web y me puse en contacto por vía telefónica con Carlos Tocados. Él me informó de todo lo referente a como hacerme socio y de las ventajas que tenía ser socio de este gran Club.

2.- ¿DESDE CUANDO TIENES TU SPIDER Y TU SPORT COUPÉ Y CÓMO DISTE CON ELLOS?

El Spider llegó por un regalo de reyes de mi mujer y de forma inesperada. Llevaba tiempo interesándome por este modelo y ninguno me parecía ni la unidad, ni el momento, ni el lugar. Ella que me conoce bien, encontró éste en un concesionario de Lucena y me convenció para ir a verlo. Pertencía al dueño del concesionario y al final se vino para casa. El Sport coupé fue fruto de la casualidad, ya que no estaba buscando coche. Me gustaba el modelo y un amigo del club que sabía de mi inquietud, se enteró de su puesta a la venta y me llamó de inmediato. Pertenecía a un antiguo socio del club de la zona de Alicante, con el que contacté interesándome por su coche y quedé con él para ir a verlo. Se trataba de un vehículo en buen estado pero que llevaba bastantes años parado y había que valorar muchas cosas. Tras varios meses de negociaciones me lo traje para casa.

3.- ¿QUÉ ES LO QUE MÁS TE GUSTA DE LOS MODELOS?

Cada modelo tiene su encanto y por supuesto su público. En el caso del Spider me encanta su línea descapotado, su frontal afilado desde el que se asoman las dos ópticas delanteras (que tanto recuerdan a sus primos mayores) y su zaga con esos pilotos compartidos con el Lamborghini Miura, tan elegantemente integrados. El sport coupé, para mí tiene una línea más deportiva, con sus ópticas dobles tanto el la delantera como el la trasera que le dan su puntito más racing. A pesar de compartir mecánica, para mí el Sport coupé se comporta mejor en carretera y la sensación de conducción es mejor, la posición del conductor es más cómoda y la insonorización es más notable que en el Spider.

4.- SI TIENES MÁS CLÁSICOS ¿QUÉ MODELOS TIENES?

No tengo más clásicos. Vamos a disfrutar de momento con éstos dos todo lo posible.

5.- CUÉNTANOS ALGUNA VIVENCIA, ANÉCDOTA O HISTORIA QUE TE HAYA OCURRIDO CON TUS 850

Las mejores vivencias que he tenido, sobre todo con el Spider, han sido en su restauración durante tres años. Desde los momentos en que te dan ganas de tirarlo en mitad de la restauración, por el cansancio, frustración, cantidad de horas empleadas y dinero gastado, a los de gran satisfacción cuando lo has terminado y lo pruebas por primera vez en carretera (en ese momento se te olvidan los malos ratos). Como anécdota, podría destacar, ya que los tengo desde hace relativamente poco tiempo, la primera nacional a la que asistí con el Spider en San Lorenzo del Escorial, en la que mi mujer desde que salimos de casa me decía “yo creo que con esto no llegamos al Escorial”. Vaya si llegamos…. y volvimos de allí sin incidencias relevantes pero todo el rato mirando la temperatura, la presión de aceite, las revoluciones… en fin, las cosas del novato.

El club en Alcalá

Entre los días 4y 6 de octubre de 2024 se celebró la última salida de la temporada, con destino a la ciudad complutense. Un entusiasta grupo de socios, procedentes de diversos puntos de nuestra geografía (Andalucía, las dos Castillas, Cataluña, Comunidad Valenciana, Murcia y Madrid) nos reunimos para este evento, al cual se fueron incorporando otros socios de la zona Centro durante las actividades del sábado y domingo.

Cabe destacar la participación de nuevos socios: Asensio, en su segunda salida con nosotros; Félix, que se ha unido al club tras este viaje; así como Patricio, que era la primera vez que participaba presencialmente. A todos, ellos, ¡bienvenidos!

En la jornada del sábado disfrutamos de una visita guiada, didáctica y amena, por esta ciudad Patrimonio de la Humanidad. Conocimos su Historia, los secretos de su barrio judío y el funcionamiento de su célebre Universidad.

El almuerzo tuvo lugar en un antiguo convento, cuya iglesia está reconvertida en salón de restauración; mientras que la cena se festejó en un local moderno, donde disfrutamos de la sorpresiva visita de una tuna estudiantil. El domingo, tras el desayuno, nos dirigimos al Museo de la Motocicleta Española, donde realizamos una visita guiada. Allí pudimos conocer la historia de la industria nacional de estos vehículos, así como contemplar sus más destacados ejemplares. Tras lo cual nos encaminamos a la cercana localidad de Mejorada del Campo, con una visita explicada a la catedral de Justo (obra de un sólo hombre), después almorzamos en un buen restaurante local y nos despedimos hasta el año que viene.

el club en Alcalá
Club 850 Coupé y Spider de España
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